Los operadores del Canal de la Mancha confían en no repetir el caos previo a la Navidad

Los trabajadores de la vital ruta comercial Dover-Calais confían en que la nueva burocracia que el Brexit implantará a partir del viernes no implique una “repetición del caos previo a la Navidad” que, recordemos, dejó varados a miles de camioneros a ambos lados de la frontera.
“Estamos muy seguros de que nuestra parte [del proceso] funcionará”, advertía John Keefe, director de asuntos públicos del Eurotúnel, afirmando que la combinación de una fuerte caída en el tráfico después del 1 de enero, la renuncia temporal por parte de Reino Unido a los controles aduaneros y los nuevos sistemas implantados en el lado francés de la frontera “deberían mantener el tráfico en movimiento”.
El éxito del proceso, no obstante, aún dependerá de que los comerciantes se adapten y completen con éxito los nuevos requisitos aduaneros, lo que, según HM Revenue & Custom, costará a las empresas un estimado de casi 8 mil millones de euros al año en nuevos trámites burocráticos.
Todo por evitar los errores del pasado
Tras varios días sumidos en el caos, el lunes por la mañana los camiones despejaban la autopista M20, colapsada tras la decisión de Francia de cerrar las fronteras con Reino Unidos debido al descubrimiento de una nueva variante del COVID-19.
La puesta en el foco público de esta situación ha derivado en el planteamiento más lógico: ¿qué se está haciendo para evitar que esto vuelva a suceder?
Pues lo cierto es que mientras la nueva parada de camiones y el parque creado por Reino Unido en Sevington, a las afueras de Ashford, todavía están llenas de excavadoras y lejos de estar completas, las instalaciones al otro lado de la frontera llevan listas meses.
Así, mientras el puerto de Boulogne y Calais ha tenido que gastar 13 millones de euros en nuevos procesos para camiones, el Eurotúnel ha invertido 47 millones en una nueva infraestructura en Coquelles. Como explica Keefe, “la parte más importante del proceso para hacer pasar 3.500 camiones al día por el Túnel del Canal de la Mancha era garantizar rutas de escape para que los vehículos parados no retengan a los que están detrás”.
“Lo que hemos hecho”, aclara, “es crear apartaderos fuera de la línea para realizar controles e inspecciones sin que ello interrumpa el flujo de tráfico”.
En esta “parada en boxes”, el Túnel del Canal de la Mancha y las autoridades podrán controlar 20 camiones cada cuatro o cinco minutos, según Keefe. Cualquier camión que no cuente con el papeleo requerido se desviará del flujo a una nueva instalación con agentes de aduanas y 250 espacios para que los camiones se estacionen y llenen el papeleo.
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