La demanda de almacenes europeos aumenta a medida que Amazon y Alibaba acaparan espacio

Uno de los mayores desafíos que enfrentan las empresas que pretenden aprovechar la tendencia del ecommerce es cómo cumplir con los pedidos rápidamente. Las compañías que antes dependían de cadenas de suministro repartidas por todo el mundo se enfrentan ahora a la escasez de contenedores de envío, con un incremento en los precios y tiempos de espera asociados. Ante ello, las nuevas estrategias apuntan a encontrar almacenes cerca de los clientes, pero, como señala la consultora inmobiliaria Savills, no hay suficientes.
El cambio de paradigma ha llevado a una creciente necesidad de encontrar espacios logísticos cerca de los clientes, con suficiente capacidad para almacenar productos que permitan evitar roturas de stock y cuellos de botella. ¿El fin? Que los compradores puedan recibir sus pedidos en unos pocos días.
La expansión de los gigantes
Esta nueva estrategia, impulsada sobre todo en 2020, ha desembocado en un aumento en la demanda de almacenes que ha llevado a Europa a una tasa de vacantes que ronda el 5 por ciento, un mínimo histórico que seguirá descendiendo, según Marcus de Minckwitz, director del grupo omnicanal en Londres de Savills.
“A lo largo de 2020 hemos visto una ocupación récord de espacio de almacenamiento en el continente, liderado por Reino Unido”, apunta, asegurando que los impulsores de ello han sido “Amazon y luego los proveedores de logística externos”.
La inversión total en logística europea el año pasado se elevó a 38.640 millones de euros, la más alta registrada desde 2013, según Savills.
Ahora, Europa espera un incremento en la demanda por parte de los actores chinos del comercio electrónico que ingresan al mercado occidental, liderados por Alibaba, concluye Minckwitz.