Brexit: los puertos vaticinan una situación “severa e insostenible” ante el nuevo sistema aduanero

“A menos que procedamos, bajo nuestro propio riesgo financiero, la situación para el comercio será severa e insostenible cuando se implementen los controles de importación del gobierno”. A través de estas declaraciones, Mike Sellers, director del puerto internacional de Portsmouth, Reino Unido, ha dado a conocer nuevos retrasos en la construcción de los puestos fronterizos para los nuevos procedimientos aduaneros para los cuales, considera, el gobierno ha dejado muy poco tiempo.
A medida que más puertos confirman que es poco probable que estén listos para la fecha límite del 1 de julio, el gobierno de Reino Unido se enfrenta a una presión cada vez mayor para retrasar los nuevos procedimientos.
Si bien los puertos han sido reconocidos con un “papel fundamental” para Reino Unido, señala Sellers, el directivo apunta a la escasa recepción de fondos para implementar las modificaciones necesarias, abocando a los puertos a solicitar nuevos retrasos y poner a disposición su propio capital para acometer lo pactado con la Unión Europea.
¿Y el plan B?
Mientras situaciones como la vivida en Portsmouth parecieran ser una excepción, el director de la Asociación Británica de Puertos (BPA), Richard Ballantyne, ha concluido que es “obvio que no todas las instalaciones estarán listas”.
Una de las principales frustraciones para el BPA, dijo, fue la reticencia del gobierno a dar alguna indicación sobre cómo tenía la intención de abordar esta crisis que se avecinaba, y que no había estado dispuesto a “compartir su Plan B”.
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Ballantyne agregó que a los ministros se les decía “semanalmente” que había problemas y que debían explicar sus planes alternativos.
“Idealmente nos gustaría ver una extensión, retrasando la introducción de controles aduaneros obligatorios hasta más adelante en el año, para permitir que las instalaciones fronterizas estén construidas y operativas”
Ante la falta del plan de contingencia
“No estamos seguros de qué pasaría si no hay un plan de contingencia. Por supuesto, los puertos que tienen instalaciones podrían facilitar ciertos niveles de tráfico, pero no está claro cuánta capacidad de transporte habría. En ciertos casos, es posible que los importadores, como los supermercados, necesiten buscar proveedores nacionales, a menos que el gobierno adopte una visión pragmática”.
Hasta ahora, hay indicios de que el gobierno puede estar dispuesto a retrasar la implementación de nuevos procedimientos, como ya sucedería la semana pasada, cuando anunció que extendería los períodos de gracia para los productos que viajan desde Gran Bretaña al Norte de Irlanda.