Reino Unido retrasa hasta 2022 los controles fronterizos para evitar interrupciones en el suministro

El Gobierno de Reino Unido se ha visto obligado a retrasar seis meses la introducción de los controles de importación posteriores al Brexit. En un nuevo tira y afloja respecto al acuerdo comercial alcanzado con la Unión Europea, el país vecino ha adelantado que la red de 30 puestos fronterizos que se está construyendo para procesar las mercancías entrantes no hubiera estado lista a tiempo.
Alegando que la inadecuada implantación de los nuevos procesos podría llegar a que “los estantes de los supermercados se vacíen”, el Gobierno Británico ha optado por un enfoque gradual sobre las importaciones de la Unión Europea para dar a los transportistas y empresas más tiempo para adaptarse.
En lo que se anunció como un “calendario revisado”, Michael Gove, ministro de la Oficina del Gabinete, informó a la Cámara de los Comunes que el Gobierno se había visto abocado a tomar esta decisión ante las solicitudes de las empresas de más tiempo, culpando de la necesidad de estos retrasos a la pandemia.
La mayoría de los controles de importación se han retrasado hasta el 1 de enero de 2022, lo que significa que Gran Bretaña comenzará estos procesos un año después que la UE.
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La situación aduanera
Las aduanas británicas debían comenzar a controlar las importaciones de productos animales, animales vivos y plantas y productos a partir del 1 de abril, incluidos alimentos considerados de alto riesgo como carne picada y salchichas. Los controles, conocidos como controles sanitarios y fitosanitarios (SPS), requieren que los envíos tengan la documentación correcta y los certificados de importación y sanitarios firmados por veterinarios a su llegada a Gran Bretaña.
Se esperaba que estos controles sanitarios y fitosanitarios, junto con las inspecciones aduaneras, tuvieran lugar a partir del 1 de julio en los nuevos puestos de control fronterizo designados (BCP) de las mercancías que ingresaran por mar, carretera o aire.
Sin embargo, en las últimas semanas una serie de puertos británicos habían dicho que las instalaciones no estarían listas a tiempo para la fecha límite de julio, en parte como resultado de complicaciones con la financiación gubernamental de la nueva infraestructura.
Así, los controles sanitarios y fitosanitarios físicos de los productos animales, así como de los alimentos y plantas considerados de alto riesgo, no se llevarán a cabo hasta el 1 de enero. A partir de esta fecha, estos controles se llevarán a cabo en los puestos de control fronterizos designados y no en su destino, como es el caso actualmente.