Así afecta a España el bloqueo del megabuque en el Canal de Suez

La paralización de parte del tráfico marítimo ha dejado notar sus efectos en la cadena de suministro española. Valencia y Barcelona, a través de sus principales enclaves portuarios, han sido los primeros en hacerse eco de la magnitud de este evento, donde alimentos, combustibles y productos manufacturados han quedado a la espera de que los equipos de salvamento consiguieran desencallar el Ever Given.
Ante la incertidumbre y expectativa de que la paralización del tráfico se prolongase varias semanas, poniendo en riesgo el comercio de Europa con Asia y Oceanía, el Puerto de Valencia anunció desde el viernes la evaluación de un plan de contingencia para hacer frente al reto.
Y es que, si bien las autoridades valencianas consideraban que, de alargarse, esto supondría una barrera para las exportaciones, apuntaban que el verdadero desafío no serían los retrasos, si no la acumulación.
“La importación llegará, pero en lugar de hacerlo cuando toca, lo hará más tarde”, aclaraban. “Lo que más nos preocupa es que, lo que no haces en una semana, lo tienes que hacer la siguiente, lo cual puede llevar al colapso y la concentración de los tráficos, estrechando márgenes ya de por sí ajustados”.
Una cadena de suministro al límite
Si bien las autoridades portuarias comenzaron desde el primer momento a evaluar el impacto del bloqueo, así como el papel que debían tener aduanas, navieras y terminales para hacer frente al pico de actividad que se avecina en los próximos días, lo cierto es que las previsiones ya muestran la huella del Ever Given en dos de los principales enclaves españoles.
Así, mientras fuentes del puerto de Barcelona indicaban a El Periódico que el impacto es evidente, a pesar de no haber querido calcular todavía cómo afectará el bloqueo, dado que los buques tardarán entre 8 y 10 días más en llegar al puerto; Valencia ya adelantaba que el evento dejaría su reflejo en sus cifras anuales, donde la paralización ha dejado una factura de hasta 4.000 contenedores diarios paralizados o retrasados.